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Acné en la cara: Lo que no sabías


¿Sabías que los antibióticos para tratar el acné pueden causar un efecto rebote en la piel y volver al acné más resistente? ¿O que algunos productos para piel grasa pueden empeorar el problema? Sigue leyendo y entérate de toda la verdad sobre uno de los padecimientos más comunes en la actualidad.

    1. El acné adulto es cada vez más común.

      Aunque las hormonas propias de la pubertad activan la producción de las glándulas sebáceas, esto no significa que los adultos no lo padezcan. El acné adulto o acné tardío es más común en mujeres, aunque también afecta a los hombres. En la actualidad, se estima que afecta al 51% de mujeres entre 20 a 29 años, al 35% de 30 a 39 años, el 26% de 40 a 49 años y el 15% de las mujeres mayores de 50 años. 

      Entre sus principales causas están los problemas hormonales como el síndrome de ovario poliquístico, anticonceptivos orales, estrés y algunos medicamentos.

    2. Los anticonceptivos hormonales no mejoran el acné.

      Los anticonceptivos disminuyen los niveles de hormonas masculinas como la testosterona y los andrógenos, lo que reduce la producción de sebo y puede disminuir la aparición del acné. Sin embargo, el acné es un padecimiento multifactorial y la producción de grasa no es siempre la causa. Los anticonceptivos no curan el acné, sino que retrasan su aparición. El problema está en que una vez que se suspende su uso o se cambia de medicamento, el acné se puede manifestar.

      Esto no significa que si tu médico te recetó anticonceptivos por un problema hormonal o como método de planificación familiar debas de suspenderlos, solo hay que tomar en cuenta que no son un tratamiento para el acné.

    3. Los antibióticos orales para el acné pueden empeorarlo.

      El objetivo de los antibióticos o pastillas para el acné es eliminar las bacterias patógenas que causan el acné. El problema que muchas veces no se menciona, es que también eliminan las bacterias benéficas para nuestro cuerpo, ocasionando un desequilibrio que debilita el sistema inmunológico. Los antibióticos a largo plazo pueden causar un efecto rebote, a lo que los especialistas denominan “super-acné”, que es un tipo de acné resistente a los medicamentos. 

      Existen diferentes tipos de acné y algunos de ellos pueden requerir antibióticos para su tratamiento, como es el caso del acné severo, acné quístico y acné nodular. Sin embargo, hoy en día existen tratamientos tópicos efectivos que pueden mejorar el acné bacteriano sin necesidad de abusar de los medicamentos.

      Te recomendamos usar productos con ingredientes que ataquen la bacteria del acné tales como el ácido hidroxidecenoico, decanediol, terpinen-4-ol, peróxido de benzoilo y ácido azelaico. Para mantener la flora bacteriana en equilibrio, opta por la niacinamida, ácido sebácico y glicoproteínas biotecnológicas como la MRJP1.

    4. Tener acné no es síntoma de una mala higiene.

      A pesar de las creencias populares, el acné no es causado precisamente por una piel sucia. De hecho, está comprobado que lavar nuestro rostro con demasiada frecuencia altera el manto ácido de la piel y el equilibrio de la flora cutánea, volviéndonos más susceptibles a la bacteria del acné. Esto ocurre porque al lavarnos la cara en exceso retiramos tanto bacterias malas como las bacterias benéficas que nuestra piel necesita. Lo recomendable es lavar nuestra cara dos veces al día: por la mañana y por la noche.

      Si tienes acné, evita los jabones en barra y los limpiadores con fragancia o alcohol. Opta por ingredientes limpiantes que eliminen el exceso de sebo y la suciedad de forma gentil. Algunos ejemplos son el aloe vera, carbón activado, lauril sarcosinato y cocoamido betaína.

      Por otro lado, la fricción excesiva puede causar micro-lesiones e inflamar la piel. Evita a toda costa los exfoliantes físicos con gránulos, cepillos faciales, toallitas desmaquillantes, mascarillas peel-off, succionadores de puntos negros y cualquier producto que pueda raspar tu piel.

 
 
  1. El mejor tratamiento para el acné es el que no seca tu piel.

    Los productos para piel grasa o acneica suelen contener alcoholes secantes y otros ingredientes que acaban con la grasa natural de la piel, dejándola desprotegida y propensa a contraer infecciones. Además, esto ocasiona que nuestro rostro produzca más sebo como mecanismo de defensa.

    Si tienes acné, evita los productos que contengan ingredientes secantes como los tónicos, mascarillas purificantes y los remedios caseros. En su lugar, busca productos que contengan varios ingredientes para una solución integral del problema, ya que la gran mayoría solo son efectivos para ciertos tipos de acné. Aquí te dejamos algunas recomendaciones para tratar el acné leve y moderado:

    Ácido salicílico: Disminuye la hinchazón y enrojecimiento de la piel, desobstruye y mejora la apariencia de los poros, permite que las espinillas se sequen. Exfolia y elimina células muertas.

    Niacinamida: Calma el enrojecimiento de la piel, regula la producción de grasa. Disminuye la pigmentación de manchas por acné.

    Ácido hidroxidecenoico (HDA): Es un ingrediente que regula la producción de grasa y evita que las bacterias del acné proliferen en la piel.

    Glicoproteína biotecnológica: Regenera la piel y equilibra la flora bacteriana. Ayuda a la cicatrización de las lesiones causadas por el acné.

    Decanediol: Disminuye la proliferación de bacterias que causan acné.

    Ácido sebácico: Retiene la humedad y crea una capa protectora que regula la producción de grasa.

    Terpinen-4-ol: Es el ingrediente más activo del aceite de árbol de té. Contiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas, por lo que es ideal para el acné bacteriano.Suero piel acneica

    Si presentas síntomas de acné severo, como nódulos, quistes, o cicatrices atróficas, debes acudir con un dermatólogo y lo más importante, no te automediques.

    Para saber más sobre los diferentes tipos de acné, lee nuestro artículo ¿Qué es el acné y cuáles son sus tipos?

  2. El acné no se cura con el tiempo.

    A pesar que el acné se asocia a la actividad hormonal que ocurre en la adolescencia, no significa que una vez superada esta etapa de la vida desaparecerá por sí solo. De hecho, el acné es una enfermedad que no se quita para siempre, pero sí se controla. Puede volver a aparecer a lo largo de nuestra vida y para evitarlo es necesario darle el tratamiento adecuado. Una vez atacados los síntomas, se recomienda darle mantenimiento. 

    Además, el acné puede dejar lesiones en forma de manchas post-inflamatorias, cicatrices atróficas e hipertróficas. Para reducirlas, te recomendamos ingredientes como la vitamina C, niacinamida, alfa arbutina y fenil resorcinol.

  3. El acné no es exclusivo de la cara.

    Las lesiones del acné salen principalmente en nuestro rostro, pero también pueden aparecer en zonas como el cuello, espalda, brazos, pecho y glúteos. Esto es por la estimulación de las glándulas sebáceas, sudor, bacterias y también por genética.

Ahora ya conoces algunos de los principales mitos relacionados con el acné y la piel grasa, déjanos en los comentarios cuál fue el dato que más te sorprendió y si conoces algún otro. ¡Nos encanta leer tu opinión!

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